Paratraducción: la noción clave para traducir la multimodalidad

Fiel a su ten­den­cia ances­tral al logo­cen­tris­mo, la tra­duc­to­lo­gía  tra­di­cio­nal ha foca­li­za­do casi exclu­si­va­men­te en el texto tanto  la peda­go­gía de la tra­duc­ción como la teo­ría de la tra­duc­ción,  cre­yen­do erró­nea­men­te que el tra­duc­tor sólo debe ocu­par­se del  mate­rial esen­cial­men­te lin­güís­ti­co del texto. Esto ha supues­to  que, duran­te déca­das, se haya deja­do de lado la para­tex­tua­li­dad  en tra­duc­to­lo­gía a pesar de que está omni­pre­sen­te no sólo en  la edi­ción de los tex­tos, desde la inven­ción de la impren­ta,  sino en todas las pro­duc­cio­nes edi­ta­das en pan­ta­lla hoy  en día. En la era digi­tal de la comu­ni­ca­ción mul­ti­mo­dal la  para­tex­tua­li­dad ofre­ce un rico aba­ni­co de recur­sos semióti­cos  que con­tri­bu­yen a la cons­truc­ción del sen­ti­do que hay que  tra­du­cir. Por con­si­guien­te, es evi­den­te que la para­tex­tua­li­dad  resul­ta ser esen­cial en la comu­ni­ca­ción mul­ti­mo­dal. Dado  que la mul­ti­mo­da­li­dad es el esta­do nor­mal de comu­ni­ca­ción  huma­na, seguir con­si­de­ran­do que la tra­duc­ción sólo puede  ocu­par­se del texto ver­bal escri­to, supo­ne una apro­xi­ma­ción  mono­mo­dal a los actua­les encar­gos de tra­duc­ción abo­ca­da  al mayor de los fra­ca­sos en el mer­ca­do pro­fe­sio­nal de la  era digi­tal. La pre­sen­te publi­ca­ción es una refle­xión sobre  cómo el tér­mino tra­duc­to­ló­gi­co de para­tra­duc­ción, crea­do  en la Escue­la de Vigo, resul­ta ser la noción clave total­men­te  indis­pen­sa­ble para tra­du­cir la mul­ti­mo­da­li­dad en todas sus  mani­fes­ta­cio­nes, tanto en papel como en pan­ta­lla. Por­que  para­tra­du­cir es tra­du­cir más allá de lo ver­bal, siguien­do  el cam­bio de para­dig­ma pro­pug­na­do por el Grupo de  inves­ti­ga­ción Tra­duc­ción & Para­tra­duc­ción (T&P) de la  Uni­ver­si­da­de de Vigo, el tra­duc­tor, pri­mer agen­te para­tra­duc­tor  por anto­no­ma­sia, puede plan­tear­se, muy seria­men­te, que las  nue­vas pro­duc­cio­nes para­tex­tua­les pre­sen­tes en los actua­les  encar­gos de tra­duc­ción mul­ti­mo­dal en papel y en pan­ta­lla  exi­gen una nueva forma de tra­du­cir: la para­tra­duc­ción. Esta  publi­ca­ción insis­te tam­bién en cómo la suma impor­tan­cia  para­tex­tual de la espe­ci­fi­ci­dad de la ima­gen y todo lo que  impli­ca en la comu­ni­ca­ción visual con­tem­po­rá­nea, es decir,  la pre­pon­de­ran­cia de lo no ver­bal fren­te a lo ver­bal, impo­ne  inexo­ra­ble­men­te la nece­si­dad de una sóli­da for­ma­ción  uni­ver­si­ta­ria en la «lec­tu­ra», inter­pre­ta­ción y para­tra­duc­ción  de la ima­gen en tra­duc­ción mul­ti­mo­dal. Hacia el final de la publi­ca­ción se ofre­ce una sucin­ta pre­sen­ta­ción de los tres nive­les de apli­ca­ción meto­do­ló­gi­ca de la  noción de para­tra­duc­ción para tra­du­cir la mul­ti­mo­da­li­dad en el siglo XXI.