Images du mal, représentation et paratraduction : les limites du traduire

La repre­sen­ta­ción y la para­tra­duc­ción de los trau­ma­tis­mos socia­les colec­ti­vos a tra­vés del arte pro­vo­can un cho­que direc­to entre las pers­pec­ti­vas de las víc­ti­mas, de los ver­du­gos y de los obser­va­do­res pasi­vos. La expo­si­ción Mirro­ring Evil: Nazi Imagery/Recent Art, pre­sen­ta­da en el Museo judío de Nueva York en el año 2022, y que cons­ti­tu­ye el ele­men­to cen­tral del aná­li­sis de este artícu­lo, nos enfren­ta a las dife­ren­tes caras del mal, lle­ván­do­nos a su lado más extre­mo: la posi­bi­li­dad de bana­li­zar el pasa­do recien­te.

El cues­tio­na­mien­to sobre los lími­tes para repre­sen­tar y para­tra­du­cir la con­di­ción huma­na se con­vier­te en el obje­to más impor­tan­te de una expo­si­ción que buscó hacer salir a los espec­ta­do­res de sus zonas de con­fort y decons­truir la con­cep­ción de que exis­te un for­ma­to moral y ético único en la forma de abor­dar los temas sen­si­bles. A tra­vés de un exten­so aná­li­sis de biblio­gra­fía espe­cia­li­za­da, perió­di­cos de la época, del catá­lo­go de la expo­si­ción y de las obras de arte, reco­rre­mos el camino teó­ri­co que nos lle­va­ría a refle­xio­nar sobre el sig­ni­fi­ca­do del acto de repre­sen­ta­ción y de para­tra­duc­ción apli­ca­do a un tema con­tro­ver­ti­do donde el nazis­mo es visto «como un pasa­do que no pasa».