El destino del Tahuantinsuyo en manos de un intérpret

La recons­truc­ción de los hechos acae­ci­dos en Caja­mar­ca el 16 de noviem­bre de 1532 exige des­cri­bir el cua­dro de situa­ción con res­pec­to al encuen­tro de dos cul­tu­ras total­men­te dife­ren­tes, el Impe­rio Incai­co y el Espa­ñol. En ese con­tac­to varios han sido los pro­ta­go­nis­tas que inter­cam­bia­ron sus pala­bras: el Rey Inca Atahual­pa, el con­quis­ta­dor Fran­cis­co Piza­rro, el frai­le Vicen­te de Val­ver­de y Álva­rez de Tole­do. El intér­pre­te jugó un papel impor­tan­te en esa reu­nión, fue el media­dor lin­güís­ti­co que hizo de puen­te entre el Rey Inca y las auto­ri­da­des espa­ño­las en repre­sen­ta­ción de la Coro­na y de la Igle­sia. Así, es nece­sa­rio ana­li­zar lo que pasó en ese encuen­tro del pasa­do para enten­der el pre­sen­te, pues­to que es a par­tir de ese momen­to cuan­do todo un impe­rio y su sis­te­ma se des­mo­ro­nan. Para ello, ana­li­za­re­mos las ver­sio­nes de dife­ren­tes tes­ti­gos pre­sen­cia­les como Fran­cis­co de Jerez, Her­nan­do Piza­rro, Pedro Piza­rro, Diego de Tru­ji­llo y Miguel de Este­te. Del mismo modo, estu­dia­re­mos las ver­sio­nes ofre­ci­das por sus cro­nis­tas con­tem­po­rá­neos como el Inca Gar­ci­la­so de la Vega, Fran­cis­co López de Góma­ra, Juan Díez de Betan­zos y Anto­nio de Herre­ra